El
proyecto de creación de una denominación de
origen singular surge en el 2003 con la iniciativa de 8 bodegas
castellanomanchegas que, a lo largo de su historia, han evidenciado
el potencial de la viticultura de la zona y su enorme capacidad
para crear vinos de elevada calidad.
Una historia
vitivinícola,
un terreno de especiales cualidades, unas condiciones climáticas
idóneas, y los antecedentes de estas 8 bodegas con
una larga experiencia en el cultivo de la vid en estas tierras,
así como del tratamiento de su fruto en el lagar,
han impulsado la creación y desarrollo de la Denominación
de Origen Uclés, que ampara, vinos tintos, rosados,
blancos y espumosos de contrastada calidad y perfil sensorial
excepcional. |